Los dueños son colombianos y venezolanos, y eso se nota en una carta que mezcla arepas y tequeños con bandeja paisa y sopa de mondongo. Lo que más recomiendan los clientes son los tequeños recién fritos, las empanadas y el pescado frito, además de los jugos naturales. Es un sitio pequeño y sin pretensiones, con precios bajos.