Fundada por la familia Flores en 2003, esta panadería de Poplar Grove huele a masa recién horneada desde muy temprano. Las charolas se llenan de conchas, orejas, polvorones y bolillos calientes, y los pasteles de tres leches salen para cumpleaños y bautizos de todo el vecindario. El ambiente es de barrio: entras, tomas las pinzas y armas tu bolsa.