Una pupusería pequeña y familiar en el corazón de Kearns, especializada en pupusas hechas a mano de queso, revueltas y chicharrón con queso, siempre servidas con curtido y salsa roja. Los platos combinados llegan en porciones generosas y a precios muy contenidos, algo que sus clientes destacan una y otra vez. La decoración salvadoreña y las bebidas naturales caseras refuerzan el ambiente hogareño. Es un local reducido, así que en horas punta puede llenarse rápido.