Don Joaquin hace tacos de calle sin adornos: tortilla de maíz pequeña, carne bien sazonada, cebolla cruda, cilantro y limón. El pastor sale del trompo con el punto justo de piña caramelizada y las carnitas quedan jugosas por dentro y doradas por fuera. La barra de salsas y los rábanos encurtidos permiten armar cada taco a gusto, y también preparan burritos, quesadillas y tortas. Con cocina abierta hasta medianoche todos los días, es parada obligada para estudiantes y trabajadores nocturnos del norte de Provo.