Taquería de estilo tijuanense donde la estrella son los tacos de asada y de pastor sobre tortilla hecha al momento, además de mulitas y vampiros bien cargados de queso. El ambiente es de carrito callejero llevado a local: rápido, sin pretensiones y con fila que a veces da la vuelta al edificio. Su gran atractivo es que abre hasta la madrugada los fines de semana.